El año pasado año se cumplieron 150 años del nacimiento de Ferdinand de Saussure así como el centenario de su primera cátedra de Lingüística General, ocasiones que en algunos lugares aprovecharon para organizar eventos académicos conmemorativos. Decía en la edición anterior de este mismo posteo modificado en las postrimerías de 2008 que las fechas no simplemente cumplen una función ‘fetichista’ para la conmemoración, pues, a mi juicio, no estaríamos rindiendo homenaje al creador de ideas ‘muertas’, sino a alguien cuyas ideas recobran vigencia a partir de actuales polémicas en torno al lenguaje. Veo en la propuesta saussureana, por ejemplo, interesantes puntos que la hacen entrar de lleno al debate suscitado por Chomsky sobre la naturaleza de la facultad del lenguaje, puntos tanto convergentes como divergentes, y que vuelven a salir a flote a la luz de los más recientes planteamientos chomskianos que apuntan a concebir lo más específico de la facultad del lenguaje como un dispositivo computacional con un muy alto grado de generalidad (¿el regreso de la ’semiología’ en clave innatista?, ¿el retorno a Piaget (otro genial saussureano) pero ‘a la Chomsky’? (contra el optimismo exacerbado de Piatelli Palmarini y también contra el fundamentalismo sensoriomotricista de los conexionistas)). Vuelvan a leer el clásico ‘Lengua y habla’ de Hjelmslev (1942) y compárenlo con lo que dice actualmente Chomsky en su ‘Biolingüística’ y el Programa Minimista. Las convergencias (y las divergencias) se hacen cada vez más claras. El hecho es que las posiciones, a mi juicio, están dadas para la polémica. Es por eso que afirmo que las ideas saussureanas recobran vigencia. Y precisamente la recobran vía Hjelmslev, y no vía Coseriu, quien pretendió impugnar la lectura hjelmsleviana del maestro ginebrino asumiendo una ‘interpretación auténtica’ de De Sausure, pero cayendo, a mi juicio, en una visión historicista del programa saussureano. Y ya que he mencionado las celebraciones, el próximo año tenemos otro importante motivo: los 50 años de la publicación de Syntactic Structures, todo un hito en la historia de la Lingüística, quizá no tan profundamente radical ni de tamañas consecuencias teóricas como aquel monumento del pensamiento lingüístico como lo es The Logical Structure of Linguistic Theory (1955), pero sí de mayor repercusión pública. Quizá sea buena idea celebrar las conmemoraciones en un solo gran evento que compare las perspectivas y propicie nuevas ideas a partir de los a mi juicio no tan sutiles compromisos entre ambas visiones del lenguaje. Aprovecho la ocasión para decirles que he encontrado un excelente portal de Internet con valiosa información: textos originales del gran lingüista ginebrino (en francés) y una serie de artículos de otros lingüistas. Está su famosa Memoria sobre el sistema primitivo de las vocales en las lenguas indoeuropeas, así como valiosísmos textos sobre Lingüística General del propio autor (recordemos que su Curso de lingüística general fue una ‘reconstrucción’ de sus alumnos) encontrados hace relativamente poco tiempo (el año 1996), así como otras deliciosas sorpresas, una de ellas en traducción al inglés. Entre los textos de otros lingüistas, podemos encontrar clásicos de Hjelmslev, Greimas y Coseriu. En fin, hay mucho pan por rebanar y la mesa está servida. Métanle diente en:
http://www.revue-texto.net/index.php?id=60
Buen provecho,
Frido
Hola Frido
Muchas felicitaciones por el nuevo blog, y bienvenido a la blogósfera.
Algunos comentarios sobre tu excelente texto.
Aunque comparto tu entusiasmo por Hjelmslev, no estoy seguro de que comparta tu alegría por el presunto “regreso a la semiología” o “a Piaget” (si acaso hay tal).
Es la noción hjelmsleviana de figura la que me parece relativamente comparable a ciertas nociones generativistas, por ejemplo a la noción de rasgo (que no es exclusivamente generativista, como bien sabes; de hecho, Chomsky y Halle la toman directamente de Jakobson). Igual que Hjemslev con las figurae, los rasgos en el Chomsky más reciente (1995 y siguientes) son los primitivos fundamentales, y se aplican más o menos de la misma manera a lo sintáctico, a lo fonológico y a lo semántico—las lenguas construyen diferentes “bundling” de rasgos, lo que explica la diversidad (esto parece implicar la desaparición los parámetros, cosa que no todo el mundo acepta).
Pero es bastante claro que para Chomsky esos rasgos son universales, mentales e innatos. No es nada claro que eso mismo se pueda decir de las figurae. De hecho, cuando se trata de establecer “la sustancia del contenido” Hjemslev incluye explícitas menciones a la tradición cultural y a la comunidad (como si las figurae fueran en verdad ya un bundle de rasgos y no los rasgos mismos, digamos). Por otro lado, la llamada “lingüística cognitiva” (heredera de la antigua “semántica generativa”) pretende que está desarrollando un proyecto meta-semiológico cuyo origen a veces atribuyen a Hjemslev (las afinidades entre la llamada lingüística cognitiva, agresivamente anti-chomskiana, y el estructuralismo, incluido Coseriu, van incluso más allá de eso, en mi opinión); si esto es correcto, las figurae están más cerca de los prototipos semánticos (por ejemplo) que de los rasgos.
Un asunto que es crucial, y que a veces se ignora por completo, es que la distinción saussureana entre langue y parole no tiene NADA que ver con la distinción chomskiana entre competencia y actuación. Los antichomskianos repiten como un cliché que esas dos dicotomías son equivalentes o siquiera comparables. Eso es un grueso error. Para comenzar, la competencia es por completo individual, mientras la langue es enteramente social (“ningún individuo posee la lengua” dice explícitamente Saussure). Pero hay algo que es incluso más importante. La suma completa de las parole de todos los hablantes (todos, presentes, pasados y futuros, la “masa” saussureana, digamos) contiene la lengua (especialmente si adoptamos la idea coseriana de “hablar concreto”, pero la idea ya está en Saussure); en cambio, la colección exhaustiva de todos y cada uno de los enunciados de un individuo (toda su actuación) instancia solo una fracción de su competencia—a diferencia de la langue, la competencia no se obtiene mediante un proceso inductivo de descubrimiento. De hecho, Chomsky tiene una noción propia de “lengua”: un conjunto infinito de oraciones (y la competencia es precisamente la capacidad para generarlo), que tampoco coincide con la langue saussuriana.
Más aun. La actuación es un proceso mental e innato también (comienza después de Spell-Out), y se asume que es mucho más uniforme que la competencia (los procesos de actuación son esencialmente los mismos en todos los individuos); de hecho, en el Programa Minimista, el problema central de la sintaxis es cómo hacer para que las arbitrarias (esto es, variadas y variables entre los individuos) asociaciones de rasgos en el léxico se combinen entre sí de tal manera que el resultado final pueda ser interpretado adecuadamente por los sistemas mentales de actuación; en otras palabras, la tarea de la sintaxis es neutralizar la diferencia entre los lexicones (gracias a la sintaxis, los sistemas de actuación de todos los individuos reciben uniformemente el mismo input). Para ponerlo de manera gráfica, si pudiéramos trasladar el lexicón de un hablante de chino al cerebro de un hablante de español (y viceversa), sus respectivos sistemas de actuación no notarían la diferencia, a pesar de que cada uno de ellos empezaría a hablar una lengua diferente. Claramente, esto subraya el hecho de que la actuación no tiene nada que ver con la parole tampoco (es decir, y esto es MUY importante, la actuación NO es la conducta verbal).
En otras palabras, competencia y actuación son dos módulos diferentes de la mente, dos componentes separados, uno puede existir sin el otro (se puede afectar la actuación sin afectar la competencia, por ejemplo). Langue y Parole, en cambio, no son independientes; y lo mismo se puede decir de la idea de Forma y Sustancia en Hjemslev (y Aristóteles)—no hay langue sin parole, no hay forma sin sustancia (ni viceversa).
Entonces, no veo a Piaget por ningún lado. Quizá Massimo Piatelli-Palmarini (que es un italiano muy elegante y muy sabio, a quien tuve la suerte de conocer en Tucson) al final sí tenga razones para sentirse optimista.
Por supuesto, nada de eso nos debe impedir celebrar a todo lo grande los 150 años del nacimiento de Saussure. Y no solo porque coincide con los 50 años de Syntactic Structures.
I noticed that this is not the first time at all that you mention the topic. Why have you chosen it again?
You’re making a comment on a post published long ago. However, the topic, broadly speaking —De Saussure—, has been developed more than once and will also be in the future. Besides my passion and sympathy towards this linguist, lies my interest in showing that there is a common ground between Chomsky’s and De Saussure’s general programmes.
For a second everything went quiet in the cab, then the driver said, “Look mate, don’t ever do that again. You scared the daylights out of me!”
Dialect right keen web have here! My bunk-mate actualy sent me a tie-up! Considerate fate!